Hace tanto tiempo que no nos comunicamos...

Hoy quisiera volver unos meses atrás, cuando te hable de los escenarios que arma este gobierno. Vienen a ser la versión material para ubicar sus relatos.
En el principio fueron los escenarios. Macri y ministros, macri y gobernadores, de fondo cielos azules y plantas, verde (como los brotes que fueron parte del discurso posteriores), aire libre. Om buena onda paz y amor. Y discursos cargados de sarasa. Después, y continuando esta línea, vendrían los refuerzos discursivos.
Al "sí, se puede" se sumaron
pobreza cero
vamos Argentina (repetido muchas veces en los discursos del presi)
Los brotes verdes
Dialogo
Consenso
y otras frases y/o palabras alusivas a un futuro promisorio, positivo, celeste como los cielos de los primeros escenarios que, de a poco, fueron trocando a
1) lugares cerrados con control estricto de las personas participantes
2) lugares al aire libre con varios vallados que ubicaban a los (pocos) concurrentes a muchos metros del escenario

En una etapa más caliente -en campaña y a diez días de las elecciones- el escenario se puebla de palabras terribles: mafias, narcos. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires que no es candidata aunque pareciera que sí, sale a ocupar el papel que en 2015 cumplió Elisa Carrió.
Si bien dicen que en las encuestas ganaría el candidato (reitero que la gobernadora no es candidata a nada, aunque cumple ese papel) en los hechos la virulencia con que se comporta pareciera demostrar la tremenda inseguridad y el temor ante algunos candidatos y candidatas a los que apunta y dispara con la remanida acusación de narcotráfico.
Hay dos niveles de discurso, uno casi religioso y de autoayuda. Otro para atacar.
Y hay un mensaje que no está en el discurso oficialista en el cual ninguno de los candidatos hace mención a Santiago Maldonado.
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